GRACIAS NITU X TU COLABORACION. ANIMAROS Y ENVIARME VUESTRA HISTORIA
minicrack13@gmail.com
Las Vegas (Capital del Vicio)
Llegas al Aeropuerto, y como ya has pasado la aduana en Philadelphia, no has de hacer más historias. Empiezas a buscar indicadores para recoger tus maletas, los sigues hasta su destino y….. primera sorpresa: antes de ver salir tu puñetera maleta por la cinta, ya puedes sentarte tranquilamente a echar unas moneditas o billetitos (a gusto del consumidor) en un montón de tragaperras ubicadas en la sala de espera de maletas; y piensas “Cojones !!!, si que empezamos bien. Aún no he recogido el equipaje y ya he palmado 10 dólares”.
Sales del aeropuerto con tu maleta a rastras, desesperado por fumarte un cigarrillo (o tres seguidos para recuperar de tantas horas de viaje), con los ojos salidos buscando el transporte que te llevará a la perversión. Pareces, si te pones una boina, al Paco Martínez Soria bajando del tren en Atocha con la maleta de cartón, es decir “atontao”. Localizas una compañía de lanzadera hacia el Strip y te colocan en un bus, tal cual Clint Eastwood camino de Alcatraz. Tiene la misma forma, sólo puedes ver hacia el exterior, el sistema de apertura de la puerta con la misma manivela de las películas, etc. Tras un corto trayecto llegas al hotel; ¡¡¡que coño hotel !!!!; para haceros una idea, los “Hall” viene a ser como un campo de fútbol (igual exagero un poco), los casinos ya están en la entrada al lado del Hall, y no hay máquinas y mesas y más mesas; y vuelves a pensar “Joder, la de pasta que me voy a dejar aquí”. Haces el Check-In (se parece a Poker In, aunque sólo sea en el In) y a sobar un rato, porque estás derrotado y quieres estar en forma para cuando salgas a la Selva del Strip.
Por fin ha llegado el momento y te decides a pasear por las calles, mejor dicho “por la calle” y empiezas por la izquierda, y andas, y andas (a unos 45 grados), visitando hotel tras hotel y casino tras casino (a unos 17), a cual más grande y nuevo. Te fijas un poco y ves que el personal no desentona con el Hotel-Casino, va en línea en lo que antigüedad se refiere; puedes aplicar la fórmula del “Age Equity”, es decir, “Croupier Age / 3 = Casino Age”. Eso sí, te sientas en cualquier máquina, pones un dólar, y ya los tienes al lado ofreciéndote bebidas gratis (como aquí). Bien, te dedicas al paseo diario, como cualquier japonés, con la cámara en ristre plasmando cientos de imágenes para la posteridad, mientras empiezas a pensar: “bueno, yo he venido aquí a hacer turismo y a algo más, ¿no?”; ¿a que? pues a jugar.
Llega el día esperado y decides darte una vuelta para ver si por “casualidad” divisas una mesa de póquer lista para sentarte, ya sea Sit&Go, MTT o Cash. Y no encuentras una….., ¿Cuántas quieres? ¿De qué tipo? ¿De qué precio? ¿A qué horas?. La respuesta a todas estas preguntas es: Todas, todos, todos, todas, en el mismo orden que los interrogantes. Un rato te sientas en Cash (barato), ottro eliges jugar un torneillo, y así vas haciendo, unas veces por la tarde, otras por la noche y otras a las siete de la mañana. Después de perder el miedo, y de quitarte la boina de pueblerino, empiezas a jugar como sabes (poco) y a ganar o perder según encuentres más o menos boinas en tu mesa, hasta que un día paseando, entras en el Venetian y ver que hay un MTT planificado para dentro de una hora y a un precio no demasiado caro (160$) e inviertes lo ganado en Cash para tener esta experiencia y como no, poner a prueba tus conocimientos pokeriles. Van pasando niveles y tú aguantando como un toro, ahí, “bien plantao”, con ese porte, hasta que te metes en un lío y te mandan a paseo. De todos modos la experiencia alucinante, hablas con Daniel Negrenau, ves como un tío de tu mesa pide algo, que evidentemente no entiendes porque tu inglés no da para más. Al momento observas que una “titi” descomunal viene hacia ti y empiezas a acongojarte pero finalmente se queda con el fulano anterior, hablan un poco, le suelta 50$, creo, y la amiga empieza a masajearle cuello, hombros, brazos, manos, dedos y recuerdas que eso lo viste hacer en Barcelona durante un WPT a otro con boina llamado, creo, Gus. Y piensas “¡¡¡que nivelazo!!!”.
Van pasando los días, e intentas planificar otra serie de cosas, pero por horarios y gustos (espectáculos), por acojone (Helicóptero), haces lo mismo diariamente, excepto el día que la Señora te dice: “Hoy de compras al Outlet”. Y tú como un corderito le abres la puerta del taxi que te lleva a las afueras para gastarte todavía más y más, lo que disminuye considerablemente tu Bank-Roll para seguir jugando; eso sí, con el cambio el ahorro supone un pastón, que evidentemente no guardas sino que inviertes en otros Levi’s, en otras Converse y finalmente en la adquisición de otra maleta para poder llevar las compras al hotel y finalmente a casa.
Llega el fatídico día final, y como todos estos días empieza el lío de preparar maletas, el Check-Out, el deámbulo por el casino del hotel esperando la hora en la que subirse al taxi que te llevará al aeropuerto, al correspondiente paso de controles, en el que te olvidas que en la bolsa de viaje llevas, no una, sino tres botellas de agua por si tienes sed en el avión, y ves como aparece ante ti un bicharraco moreno tirando a muy oscuro, de unos 2 x 2 x 1 metros (alto, ancho, fondo) que te pregunta “¿ande vas con eso en la bolsa?” y a ti se te caen las pelotas al suelo, el culito se te pone prieto, prieto e interiormente empiezas a encomendarte a San Pcao Martínez Soria para que te ilumine en este momento. Al final les das pena y te permiten el paso, eso sí, sin agua; pero orgulloso con tu maleta de cartón, tu boina y con los 20 dólares que les has “robao” a estos fishes de los yankees.
EL FORO DE MINICRACK
31.12.08
Viaje de Nitu a las Vegas
secciones COLABORADORES
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




0 comentarios:
Publicar un comentario