Una de las cosas más bonitas que tiene el poker como afición es la facilidad para poder montar una partida entre varios amigos y pasar un rato la mar de divertido. Si tu afición es el parapente, pues hombre, ya requiere más preparación, busca un buen lugar para hacer el vuelo,desplázate hasta allí, monta todo el equipo, revísalo bien antes del vuelo (¡qué importante tiene que ser esto, madre mía!) y por supuesto que el clima nos acompañe que tampoco es cuestión de ganar condecoraciones al valor a título póstumo. Una partida de poker en cambio,la organizas con una barajita de 52 cartas, un maletín de fichas o, en su defecto un tarro de garbanzos, unas birritas para refrescar el gaznate de cuando en cuando (bueno, más bien con bastante frecuencia, para qué mentir, jeje) y unos cuantos amiguetes con ganas de medir su pericia en la siempre apasionante aventura que es el poker en vivo ;) Y ya puede estar fuera cayendo chuzos de punta o con un frío de mil demonios tan típico de Pamplona por estas fechas, que nosotros estaremos a gustísimo en torno a una mesa y echándonos unas risas mientras comentamos ese call descabellado o ese cobarde fold con top pair en un flop tan insulso.
Estas partidas siempre tienen el mismo denominador común: conforme el tiempo avanza y la ingesta de alcohol (no olvidéis, amigos, que las disputamos en la festiva fecha de los sábados a las 10 de la noche) va haciendo efecto, la partida se torna más y más loose cada vez, llegando a verse jugadas que no se sabría catalogar si son dignas de un genio como Stu Ungar o del tonto más tonto del pueblo. Es lo que tiene esta especie de botellón poquero que nos montamos unos cuantos amigos con una entrada de 5 eurillos por cabeza (hueca). Al final se trata de pasar un rato entre risas y doy fe de que se consigue. Alguno que otro siempre se pica por sufrir algún bad beat (¡y qué bad beats se ven!) y otros en cambio se llevan un pellizquito para poder sufragarse algún cubatilla a cuenta del resto. Aunque estas partidas tienen poco nivel y mucho efluvio etílico, sirven para constatar lo diferentes que son el poquer en vivo y el de internet. Yo mismo me doy cuenta de que no juego exactamente igual. Aunque estés entre amigos da la sensación de que impone más apostar con fichas que estás tocando que simplemente clikar con el ratón en el bet o el raise de la sala on-line. Cuando empecé en esto a menudo escuchaba aquello de que había jugadores que se desenvolvían muy bien en vivo pero no tanto on-line y viceversa y la verdad es que no lo entendía muy bien hasta que empezamos a organizar las timbas de los sábados y me di cuenta de la diferencia que hay entre lo presencial y lo virtual. A pesar de que el juego es el mismo, el póquer es algo bastante más complejo de lo que parece y está conformado de muchos detalles que influyen a la hora de jugar las manos, y cualquiera que haya jugado presencial e internet sabrá perfectamente de lo que hablo aun cuando el torneo en vivo sea una simple timba entre amiguetes.
Os recomiendo vivamente que enseñéis a vuestros amigos a jugar y organicéis torneillos caseros, seguramente os notaréis mucho mas relajados que cuando estáis peleando el bankroll por las casi siempre difíciles mesas que pueblan la red de redes. ¡Probadlo y ya me contaréis!
EL FORO DE MINICRACK
19.1.09
TIMBAS DE SABADO ENTRE AMIGUETES
secciones Historias de Mikelillo
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